Saltar a menú principal

Memoria y Derechos Humanos en el MERCOSUR - Biblioteca y materiales didácticos

Ausencias

imagen del recurso

La muestra fotográfica Ausencias trabaja el concepto de la ausencia de la persona que ya no está porque fue secuestrada, asesinada o desaparecida. Lo realiza a través de la conformación de dípticos en los cuales la primer pieza es una fotografía de aquel cotidiano de aquella persona con un familiar, una amiga, un compañero y se contrapone una segunda pieza actual en la que se reconstruye el escenario, la situación con los que quedaron, los que sobrevivieron al terrorismo de estado, señalando la ausencia, con la imposibilidad que ello implica de poder reconstruir ese cotidiano.


Instituciones que hicieron posible llevar a cabo la propuesta:

- Fundación Casa América Catalunya (Barcelona-España)
- Registro Único de la Verdad de la Provincia de Entre Ríos (Argentina)
- Agrupación HIJOS Regional Paraná (E.R. Argentina)
- John Doe Comunicación (Barcelona-España)

Más información en el website del autor: www.gustavogermano.com

“La Tortuga Alegre”. Río Uruguay. Entre Ríos

1975

Orlando René Mendez
Leticia Margarita Oliva

tortuga_foto2b

2006

.
.

tortuga_foto2b

Omar Darío Amestoy

31 años

María del Carmen Fettolini

29 años

María Eugenia Amestoy

5 años

Fernando Amestoy

3 años

La familia Amestoy es asesinada el 19 de noviembre de 1976 en la “Masacre de la calle Juan B. Justo”, San Nicolás de los Arroyos (Buenos Aires). En mayo de 2008, las familias continúan reclamando justicia.

Omar Darío nace el 4 de enero de 1945 en Nogoyá (Entre Ríos). La familia Amestoy trabaja en la venta de textiles. Omar estudia Derecho. Se hace cargo del Registro de la Propiedad del Automotor de su ciudad natal. Compagina su trabajo con la militancia social en los barrios marginados de la ciudad. El suyo es uno de los registros modelo.

Omar es asesinado junto a su esposa, María del Carmen Fettolini, y sus dos hijos, María Eugenia, de cinco años de edad, y Fernando, de tres, en lo que se conoce como la “Masacre de la calle Juan B. Justo”, en la ciudad de San Nicolás de los Arroyos. El asesinato múltiple en la casa de los Amestoy es perpetrado por fuerzas con¬juntas del Ejército Argentino y las policías Federal y Bonaerense.

Muchas bicicletas. El hermano de Omar recuerda la multitud de gente que con sus bicicletas acudió desde los barrios al entierro.

En la fotografía es domingo. Omar y su hermano Mario Alfredo han salido con sus familias al campo. Primavera de 1975. Un día de pesca y asadito en el puente de “lo Navarret”.

Puente de “lo Navarret”

Cerca del camino está el arroyo donde hoy nadie pesca.

Estoy sentado en un margen, principio del horizonte curvo que veo. Campos, arbustos y algunos árboles presencian tiempos felices y hogareños. Eso quiero creer.

Espero a mi amigo con la camisa blanca embolsada sobre mis rodillas.

Atento, me sorprende cómo, poco a poco, miles de caminos surcan los pastos. Caminos dibujándose con el rodar de muchísimas bicicletas.
Cada vez más. Desde el horizonte hasta el chirriar del pedal y el graso engranaje cuando se acercan. Algunas se me cruzan. No cruza cuis1 alguno. Solo ciclistas con camisas blancas como la que me pidió mi amigo.

1975
Omar Darío Amestoy
Mario Alfredo Amestoy

amestoy_foto1a
2006
.
Mario Alfredo Amestoy

amestoy_foto1a

María Irma Ferreira

22 años

Es asesinada junto a su marido el 7 de enero de 1977 en Rosario (Santa Fe). En mayo de 2008, la familia sigue reclamando justicia.

María Irma nace el 3 de febrero de 1954 en Paraná (Entre Ríos). Estudia en la Facultad de Ciencias Agrarias. Es militante de la Juventud Universitaria Peronista. Será suspendida como alumna el 23 de abril de 1976 por el decano normalizador militar de la Universidad de Entre Ríos. Ante el terrorismo de estado, Irma y su compañero –ambos montoneros– pasan a la clandestinidad.

A las cinco y media de la madrugada del 7 de enero de 1977, las fuerzas dependientes del Segundo Cuerpo de Ejército bombardean la vivienda del 1.618 de la calle Cullen de la ciudad de Rosario. La destruyen por completo. Irma y Omar son asesinados. Su hijo de un mes y medio de vida sobrevive milagrosamente a la masacre. Martín Fernando pasará al cuidado de su tía Susana, quien lo criará. Hoy, él es militante de la Regional Paraná de la agrupación Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (HIJOS).

En la foto, Irma sonríe al lado de su hermana Susana una tarde de primavera de 1970. Están a punto de salir. Son amigas inseparables desde pequeñas. La foto es tomada por el mayor de sus trece hermanos.

El espejo
Como sucedió en el terremoto de San Juan se rompieron los espejos.

El espejo de marco liso en la esquina de Paraná con Rosario tiene su mágica función con la memoria. Tenía su lugar en la conciencia colectiva y bien podía dibujar una ceja como trascender en la autoestima de un tango. Se sabe recopiló la verdad de miles de personas que buscaron inconscientemente en él una respuesta en un segundo, al paso. Ésa era la leyenda y a ello se acudía. A partir de un cierto momento dejó de hacerlo coincidiendo con que dejó de pasar diariamente una linda flaca. La mina vivía a una cuadra del espejo. Siempre al ir a la escuela se paraba un momentito. Silenciosa, se acercaba y luego se observaba a lo largo. Mera coquetería, creían muchos. Y no podemos decir que fuera otra cosa. O sí… Lo que dicen las “nonnas” es que el espejo se enamoró de la morocha.
Una horrible explosión en la vivienda partió el espejo en miles de fragmentos. Partió la esquina en dos. Curiosamente se amontonaron los espejitos cercanos en el piso. Un atorrante se dio cuenta de que en los fragmentos se reflejaban diversas imágenes y llamó la atención a la multitud. Cierto, en cada trocito podía verse la verdad de distintas gentes como cortos de cine. Miles de vidas. Pero alguien dio cuenta del único pedacito que quedó en pie, donde estaba la pibita con un niño.

1970
María Irma Ferreira
María Susana Ferreira

fink_foto2a

2006
.
María Susana Ferreira

fink_foto2a

Claudio Marcelo Fink

23 años

Es secuestrado el 12 de agosto de 1976 en Paraná (Entre Ríos). En mayo de 2008, Claudio Marcelo continúa detenido-desaparecido.

Claudio Marcelo nace el 6 de enero de 1953 en Paraná (Entre Ríos). Cursa la carrera de Ingeniería Electromecánica en la Universidad Tecnológica Nacional de Paraná, donde inicia su militancia política. Sus grandes aficiones son el automovilismo, la música, el fútbol y la política.

A las seis de la mañana del 12 de agosto de 1976 Marcelo es secuestrado por un grupo paramilitar formado por cinco hombres armados vestidos de civiles. El grupo se identifica ante el Teniente Coronel Virgilio Fernández, vecino de la familia, quien acude a la casa al ver gente armada. En los meses que siguen al secuestro de Claudio, sus padres y familiares no reciben ningún tipo de información sobre el paradero de su hijo.

El 25 de enero de 1977 se publica un informe del consejo de guerra del gobierno militar con un listado de terroristas prófugos. Claudio Marcelo Fink está entre ellos.

En la foto, Claudio, escuchando la radio, en el comedor de la casa familiar con su madre. Es su padre Efraín, aficionado a la fotografía, quien toma y revela él mismo esta instantánea.

Ladrar al agua
¡Vamos arriba, gol del San Lorenzo!

Esa tarde de sábado la radio goleaba en casa. En la mesa agrupé libros y periódicos. Después de muchos días por fin había dejado de llover y el sol calentaba el hule. El frutero dispuesto en su centro.

Esperaba a unos amigos y la sobremesa. Pensé que habían llegado al oír ladrar a la perra en la entrada. Pero no. Fui y encontré el piso encharcado cerca de ella. Entraba agua por debajo de la puerta. Eso era: nerviosa, le ladraba al agua.

Al abrir la puerta se perdió el dial de la radio. Se agrandaron mis ojos al ver la calle inundada. El río estaba subiendo. ¡Pero mal! Se lo llevaba todo por delante, cáñamos y carros. Los vecinos tenían una muda expresión de miedo detrás de las ventanas. El agua subía sin dar aliento. Cerré y me apuré a taponar la puerta. Ellos no vendrían. Entre paños y toallas vi como chorreaba la cerradura y goteaban las bisagras. Me angustié: la perra ladraba. El dial se perdió. Subía el río. El agua entraba ya por la ventana. Se mojaba el colchón.

1974
Clara Atelman de Fink
Claudio Marcelo Fink

fink_foto2a

2006
Clara Atelman de Fink
.

fink_foto2a

Logo Ministerio de Educación de la Nación Argentina OEA

Memoria y Derechos Humanos en el MERCOSUR está basado en WordPress